Elegiste mal
El juicio colectivo ante una mala decisión
Hace unos días veía un carrusel, muy interesante en una famosa red social, su autora una trabajadora social, de profesión, ya sabemos lo de los títulos, pero tiene otros dos que considero son mas importantes, Madre y Feminista. La propuesta de Katerine, sin yo estar mal interpretando lo que ella muy bien hizo, a las mujeres se nos ataca cuando elegimos mal, cuando el padre de tus hijos te abandona, se te señala a ti por tu mala elección, aparecen cientos de juzgadores de oficio, a decirte frases tan inapropiadas como “tu no lo viste venir”; “él siempre me dio mala espina“; “es que si tu sabias como era de novio, para qué le pariste un hijo”, como si amar fuero algo que podemos planificar y controlar. Volviendo, entiéndase, todas las frases van atacándote a ti, porque no estuviste atenta. Sin embargo, cuando el hombre se va y abandona, se le justifica con frases como “algo habrá hecho ella”; “lo tenia harto”; “es que él busco afuera, lo que no encontró adentro”. No pasa nada con el genero masculino, mas bien se le entiende y se le justifica socialmente, no hay ningún señalamiento, todo lo contrario, se agregan nuevas frases como “se libro de la bruja, la que se lo llevo a miles de kilómetros”; “ella le quito la casa”.
Mas allá de las frases prefabricadas, me gustaría trae algunos datos, son números, pero detrás de ello, hay seres humanos, en su mayoría mujeres y niños. Por ejemplo, en España, según un estudio elaborado por la Fundación Adecco, a través de su Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo. “Se contabilizan en España 1.944.800 hogares monoparentales, la mayor parte de ellos (81,4%) encabezados por una mujer (un total de 1.582.100) frente a 362.700 encabezados por hombres”. Es muy clara, la brecha que existe, y la responsabilidad intrínseca que se le da a la mujer, hace unos días un amigo me decía, “pero las mujeres también abandona”, y si efectivamente sí, el abandonar y descuidar nuestros vínculos, es algo propio del ser humano, no hay genero ante ello, huimos porque tenemos nuestras propias heridas, podría desarrollar miles y miles de teorías psicológicas, de porque ocurre este fenómeno y como argumentarlo, pero insisto, no es ese mi fin.
La cuestión, me lleva a pensar en que no existe, socialmente una demanda ante un hombre que evade su rol de padre responsable, también entiendo que no es una de castigar al genero opuesto, pero en este mundo creado, por y para hombres, no existe repudio ante estas conductas, hemos naturalizado esto, y es ahí donde me gustaría profundizar, desde lo legislativo se ha tenido que intervenir para generar responsabilidades, muchos padres de forma irresponsable no solo abandona a sus hijos, los dejan bajo el cuido, protección de su madre, la cual no solo debe cuidar, educar, criar, también tiene que trabajar para sostener a la criatura, porque el progenitor, desaparece, no se hace cargo, cree que por medio de una llama telefónica o un mensaje de whatsapp, esta, ni hablar de los estados o fotos que publican como si eso, llevara a nuestros niños a comprar ropa, pagara la cuota de actividades extracurriculares, y así .
Los vínculos de pareja, pueden y hasta deben romperse, claro esta, pero qué sucede con esos niños quienes están en medio, cuándo te separas es de la madre o del padre, no de tu hijo. Tu dolor, incomodidad, inconformidad debe ser con quién fue tu pareja, y ante la guerra que se desarrolla entre estos dos, están en medio los niños, quienes vean cómo dos adultos con grandes heridas, no pueden atender sus problemas. Hoy día, lo mas común es que ante una separación los hijos queden bajo el cuidado de la madre, y el progenitor se vaya sin problema, sin responsabilidades. Es esta madre quien debe estar constantemente detrás de la cuota, de los regalos de cumpleaños, ni hablar de la ropa, los útiles escolares, cada vez que el calendario anuncia una fecha, detrás de ello hay un transacción económica que debe realizarse en pro de la manutención de ese pequeño individuo que no le pidió a ese par venir, y es ahí donde la mujer, con sus heridas, con sus miles de traumas y tristeza se arma de valor, sigue con su dolor y su hijo. Son contados los casos de madres que abandonan y aquellas que lo hacen, las atacamos duramente, pero no lo hacemos con los hombres.
Aunado a ello, hay algunas barreras con las que se encuentran las mujeres, según este informo citado, “el 46,9% de las mujeres al frente de una familia monoparental lleva más de un año buscando empleo y más de la mitad (52,6%), se plantea trabajar en la economía sumergida o irregular, ante la urgencia de ingresos económicos." es alarmante como ante la realidad, debe enfrentarse a ese mundo que no solo la juzga por no haber elegido mal, sino que le agregamos mas, cuando una mujer con un hijo va en búsqueda de una oportunidad laboral, muchas veces tener familia y estar sola, es una alerta y desventaja, en vez de mirarla como si, puede maternal, sostener a su hijo, y esta postulándose a un empleo, esto habla de un nivel de responsabilidad, de empatía, millones de atributos que van ligado a la maternidad.
El reto, hoy sigue siendo el mismo, generar espacio, compartir la responsabilidad y si tú, tienes un hermano, amigo, primo, compañero progenitor, invítalo a hacer un proceso de autoevaluación con respecto a su responsabilidad, si emocionalmente no esta en condiciones de brindar apoyo, por lo menos económicamente su presencia, será una colaboración ante tal contexto, se trata de repartir las responsabilidades, se trata de construir un mundo mas justo, mas equitativo, a pesar de nuestras diferencias y nuestros males.



